La inteligencia artificial generativa está apoyando la automatización de procesos en muchas industrias y en este artículo profundizaremos en uno de los casos de uso que Pragma ha desarrollado en el sector de seguros.
A comienzos de 2024, les contamos cómo una grupo empresarial, proveedor de servicios en el campo de la pólizas, seguridad social y fideicomisos en Centroamérica, construyó con el apoyo de Pragma un chatbot basado en Azure IA y Cognitive Search. Seis meses después queremos compartir algunos de los avances que hemos tenido con ocho nuevas funcionalidades y algunos proyectos para el mediano y largo plazo.
Inicialmente, este proyecto buscaba crear una solución que permitiera a todos los colaboradores de la empresa acceder de forma intuitiva, eficiente y precisa a los datos de la empresa. Por eso, en un primer momento entrenamos una Inteligencia Artificial que apoyaba al personal de ventas respondiendo consultas en lenguaje natural. De esta manera, facilitamos la consulta del portafolio de la empresa al tiempo que garantizamos se consumiera información precisa y actualizada.
Adicionalmente, esta primera iteración del proyecto evitaba las alucinaciones, es decir, las respuestas que no están basadas en datos reales y que son un tema particularmente sensible para las empresas que quieren empezar a utilizar IA en sus procesos.
Nuestro primer paso fue analizar casos de éxito de empresas que han mejorado sus procesos a través de herramientas similares a la que habíamos construído.
Al hacer este benchmark, nos dimos cuenta de que podíamos crear secciones de nuestra Inteligencia Artificial que estuvieran especializadas en funciones específicas. Estas son algunas de las que hemos desarrollado:
Hasta el momento, la inteligencia artificial que desarrollamos para esta aseguradora ha apoyado el trabajo de los colaboradores de la empresa. El nuevo reto es ponerla al servicio de los clientes finales.
Hemos tenido pilotos exitosos en los que la IA ha sido capaz de responder, con precisión y con el tono de comunicación correcto, a consultas realizadas por Whatsapp. Esta nueva funcionalidad requiere orquestar varios detalles, especialmente todo lo relacionado con el entrenamiento y la protección de la información, pero esperamos tener un lanzamiento en el corto plazo.
Otra área en la que hemos tenido avances muy positivos es en la creación de una meta persona, es decir, un personaje o avatar a través del cual los usuarios pueden interactuar con la IA.
En este campo hemos logrado entrenar la voz de la inteligencia artificial y gracias a las funcionalidades que ya hemos construido, para obtener información a partir de audio y para generar respuestas con esa información, logramos tener una versión funcional capaz de mantener conversaciones.
El siguiente paso sería desarrollar el avatar gráfico, algo en lo que sin duda podríamos avanzar rápidamente, pues existen recursos open source para lograrlo. A pesar de esto, los costos relacionados con esta nueva dimensión de la Inteligencia Artificial podrían hacer que tardemos un poco más en tener una implementación.
Como se ha dicho muchas veces a lo largo de este artículo, uno de los puntos que más hemos cuidado en la implementación de esta herramienta de Inteligencia Artificial ha sido todo lo relacionado con la protección de los datos.
Este es un tema particularmente sensible en organizaciones del sector seguros y por eso hemos logrado construir una solución digital que, a diferencia de las de acceso público, nos permite proteger y tener gobierno sobre los datos con los que se alimenta.
Sobre esta base de confianza seguiremos aportando para construir una cultura organizacional en la que exista claridad y transparencia frente a los límites que pueden tener herramientas de este tipo, a la vez que impulsamos la adopción y aprovechamiento de las funcionalidades en cada área de la organización y de cara al usuario final.
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