La transformación digital de la industria financiera de Colombia acaba de recibir un impulso monumental con la llegada de Bre-B, el nuevo Sistema de Pagos Inmediatos e Interoperables impulsado por el Banco de la República (Banrep). Para que un cambio de este calibre se masifique, se requiere conocimiento profundo de los usuarios, no solo de la tecnología.
Anticipándose a esta necesidad, Pragma ha lanzado el "Primer estudio de adopción de Bre-B en Colombia 2025". Esta investigación es un faro que ilumina las primeras dos semanas de vida del sistema, ofreciendo una "fotografía histórica" de la adopción de Bre-B en el país, sus retos iniciales y su potencial evolutivo.
Aquí te contamos los principales insights, cruciales para que bancos, billeteras y el mismo regulador puedan guiar sus estrategias con precisión y visión de futuro.
El propósito principal del estudio de Pragma es ser un insumo vital para todos los actores del sistema financiero. Su primera gran revelación es el sorprendente ímpetu inicial: un 58% de los colombianos encuestados ya había realizado transferencias utilizando las nuevas "llaves" de Bre-B en las dos semanas siguientes a su lanzamiento oficial. Este porcentaje es significativo para un sistema que apenas comienza a cambiar el hábito de una nación donde la mayoría de las transacciones aún se realizan en efectivo.
El perfil del adoptante temprano es claro: la vanguardia está marcada por las personas entre 18 y 44 años y aquellas con formación profesional o de posgrado. Sin embargo, la investigación rápidamente detecta los desafíos: existen retos evidentes para las personas de baja escolaridad y los mayores de 55 años, quienes enfrentan barreras de uso más altas.
Además, se identifica que las mujeres evidencian un menor uso de Bre-B en Colombia, una señal que invita a la industria a reflexionar sobre cómo cerrar las brechas históricas de inclusión financiera en este nuevo entorno digital.
En estas primeras semanas, el uso de Bre-B en Colombia se ha definido por la inmediatez personal. El uso dominante inicial ha sido el envío de dinero a familiares y amigos, superando los pagos en comercios.
Esta conducta sugiere que el sistema se ha integrado inicialmente en los círculos de confianza más cercanos. Curiosamente, la adopción se está apalancando en lo simple y accesible: la llave favorita para las operaciones es el número de celular y el ecosistema se ha inclinado hacia las billeteras digitales (o wallets) que representan un porcentaje dominante de las llaves registradas.
Pensemos en María, una joven universitaria que usa Bre-B a través de su billetera digital para dividir la cuenta de una cena con amigos. Ella encuentra que el sistema es muy fácil de usar y útil, una percepción compartida por 8 de cada 10 colombianos encuestados. No obstante, al intentar explicarle a su padre, un pensionado, cómo usar Bre-B y las diferencias exactas con otras transferencias, se encuentra con una barrera: la falta de pedagogía.
El estudio de Pragma señala que la comunicación de las entidades se ha centrado mucho en el simple registro de llaves, pero ha dejado de lado transmitir el paso a paso de su funcionamiento, sus beneficios y prácticas de seguridad.
Para personas como el padre de María, quienes conforman el grupo que más requiere orientación, esta deficiencia comunicacional puede ser el freno a la adopción de Bre-B en Colombia.
Pragma identificó que la confianza en el Banrep es uno de los cinco factores clave que explican un mayor uso del sistema, al mismo nivel que la facilidad y la utilidad. Esto subraya que la estabilidad institucional juega un papel crucial en la masificación de la herramienta.
Mirando hacia el futuro, el estudio revela las prioridades para la evolución constante del sistema. Los usuarios no solo quieren un sistema de pagos más rápido, sino uno más integrado a sus vidas. Las tres operaciones que más interés despiertan para el futuro son el pago de servicios públicos, la función de solicitar un pago a otra persona y la posibilidad de retirar dinero en cajeros. El camino a seguir exige simplificar el registro y expandir las funcionalidades que hagan de Bre-B un sistema indispensable.
El "Primer estudio de adopción de Bre-B en Colombia 2025" de Pragma no es solo un diagnóstico; es una hoja de ruta. Revela con precisión el pulso de los usuarios en estas primeras semanas, identificando no solo la alta penetración inicial, sino las sutiles brechas sociodemográficas y de comunicación que deben resolverse para mantener el momentum evolutivo.
La investigación completa de Pragma detalla la segmentación de adoptantes en cuatro perfiles distintivos y los hallazgos en profundidad sobre la gestión de llaves. Es una herramienta esencial para cualquiera que busque liderar el futuro de este nuevo Sistema de Pagos Inmediatos e Interoperables en el país.
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